Y ganó nomás

Y ganó nomás
Unas palabras sobre la reciente ganadora del Oscar. No me gusta el cine de Campanella. Me molesta ese tono canchero, muy porteño, de tratar a los demás, mucho chiste pavo, mucho destrato, mucho uso de la palabra “pelotudo”. Me parece insufrible. Que Darín llegue a la escena de un crimen y que el jefe de policia, interpretado por el humorista Gioia, le conteste al saludo con un “Aquí me ando”, no me gusta. Igual pasa algo muy raro, todo este vocabulario desaparece en la segunda mitad, la película se pone seria y entonces los personajes comienzan a hablar distinto, todos.

ESDSO es por lejos la mejor película de Campanella, aunque me pareció apenas regular, podría haber sido buena pero tiene demasiadas escenas que me parecieron horribles. La del interrogatorio al presunto asesino es la peor. Además de cruel y violenta es estúpida, al hecho de que Darín cree estar frente al asesino por una mirada de éste en una foto vieja, ¿le sumamos que Villamil también cree lo mismo porque el sospechoso le mira el escote? Ridículo. Para colmo, tanto maltrato al que es sometido el tipo no sirve para nada y entonces la solución, la confesión del tipo, llega al estilo de Cuestión de honor. ¿Recuerdan el duelo Cruise-Nicholson por el bendito “código rojo”? Era imposible lograr la confesión de Nicholson a menos que se calentara. Acá pasa lo mismo, el tipo se calienta, confiesa que es el asesino y ya que estamos muestra el pito.
La del ascensor es otra escena que no me gustó, ¿era necesario que el tipo sacara el arma y martillara?

Pero bueno, a la mayoría de la gente le gustó. Pasó lo mismo con El hijo de la novia y con Luna de Avellaneda. Parece que Campanella tiene la fórmula, parece ser que conoce “el gusto del espectador argentino”.
El crítico Leonardo D’Espósito comenta en esta nota que ahora que ESDSO ganó el Oscar, tiene miedo del futuro del cine argentino, principalmente porque Liliana Mazure, presidenta del INCAA, habló de hacer focus group con espectadores para ver qué cine argentino preferían. Espero que se equivoque.

4 Responses to “Y ganó nomás”

  1. estrella Says:

    Yo estoy contenta porque ganó, pero tampoco me entusiasmé con la película en ningún momento.
    Por lo general, me gusta mucho el cine argentino, esa cosa referencial me fascina de alguna manera.

    Anoche vimos con mi hija La novia errante, de Ana Katz y nos reímos con ganas, aunque era también un tanto triste.

    ¿Viste la transmisión de la entrega de los Oscar? ¿Comentarios?

  2. estrella Says:

    Es Una novia errante.

  3. Galois Says:

    La vi intentando no tener prejuicios all’ uso nostro. Pero escenas como la del ascensor y sobre todo la del interrogatorio, me parecieron deleznables.
    ¿Así que una relojeada de tetas convierte a un sospechoso en seguro culpable?

    Es la “justicia” de los milicos procesistas.

    P.S.: tengo la teoría de que Campanella ni siquiera es novedoso con esto. En USA hay como veinte series que hacen de los interrogatorios tramposos y crueles con los sospechosos, su razón de ser.
    Y Campanella laburó bastante ahí…

  4. Lirium Says:

    A mí me gustó… me dejé llevar, digamos… pero ahora que leo tus observaciones no puedo más que estar de acuerdo.
    De todos modos me alegró que se llevaran el Oscar, me parece que es algo que le hace bien al cine argentino. Y prefiero que las salas se hayan llenado con el secreto y no como antes que quien llenaba era Porcel. Prefiero pensar que un poco hemos evolucionado y no es por moda, aunque mmm… tanta manija del canal de las pelotas me hace dudar jajá!
    Un beso.

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